¿Cuándo prescriben las deudas con Hacienda?

Prescripción de deudas con hacienda

Una característica propia de las deudas tributarias es que no duran para siempre y pueden prescribir. La ley establece unos plazos para reclamar la deuda y en el caso de que este tiempo venza, se pasa a considerar que la deuda ha prescrito y ya no puede ser reclamada.

En otras palabras, si la deuda prescribe el acreedor ya no podrá exigir su pago. Ocurre lo mismo con las deudas con Hacienda (Agencia Tributaria), que también tienen un plazo de prescripción a partir del cual ya no podrán ser reclamadas.

En este artículo vamos a explicar cuándo prescriben las deudas con Hacienda y cómo actuar en caso de tener deudas con este organismo.

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¿Cuál es el plazo establecido?

En base al artículo 66 de la Ley General Tributaria, una deuda tributaria prescribe a los cuatro años.

El tiempo empieza a correr desde el día posterior al término del plazo reglamentario para presentar la declaración o autoliquidación.

No obstante, este plazo se puede ver interrumpido si se inicia cualquier reclamación o investigación.

Plazos de prescripción.

Prescribirán a los cuatro años los siguientes derechos:

a) El derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación.

b) El derecho de la Administración para exigir el pago de las deudas tributarias liquidadas y autoliquidadas.

c) El derecho a solicitar las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.

d) El derecho a obtener las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.

Artículo 66 de la Ley General Tributaria

Revisión de la declaración de la renta

Esos 4 años también quedan establecidos como el plazo que tiene Hacienda para revisar toda declaración de la renta. Así pues este tiempo se inicia desde que concluye la campaña de IRPF del ejercicio anterior.

Este detalle es importante, porque por los tiempos establecidos se puede llegar a pensar erróneamente que el plazo predeterminado es de cinco años.

Un ejemplo es el caso concreto de las rentas de 2014. Estas se debían presentar hasta el 30 de junio de 2015 y por ende el plazo de revisión de Hacienda se mantuvo hasta ese mismo día del año 2019. Así pues, el plazo va de 2015 a 2019 y no se inicia en el año 2014 como comúnmente se cree.

Este plazo de cuatro meses también se aplica al resto de tributos. Entre ellos cabe mencionar el impuesto sobre sucesiones, o tributos locales como el impuesto de circulación o el impuesto sobre bienes e inmuebles. Tan solo quedan al margen los impuestos aduaneros, cuyo plazo es de tan solo tres años.

¿Cómo se procede si hay delito fiscal?

En el caso de que exista un delito contra la Hacienda Pública el cambio es sustancial. Generalmente existen dos tipos de delitos fiscales: los generales y los agravados. La diferencia reside en la cuantía que se maneje en cada caso.

Si se defraudan más de 120.000 euros de cuota ya se considera delito fiscal y la prescripción en este caso sí es de cinco años. Para que el delito se considere agravado se deben defraudar más de 600.000 euros de cuota, y en este caso ya sí se podrían penas de prisión de entre dos y seis años y el periodo de la prescripción asciende hasta los diez años.

¿Cómo actuar en caso de no poder pagar las deudas con Hacienda?

Si se cuenta con deudas con la Agencia Tributaria a cuyo pago no se puede hacer frente una de las mejores opciones con las que cuenta el deudor es acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal implantado en 2015 en la legislación española y que, a imagen y semejanza del concurso de acreedores en caso de empresas, permite solicitar el perdón total o parcial de las deudas existentes en caso de no poder hacer frente a las mismas.

De ese modo el deudor, ya sea particular o autónomo, podrá salir a flote tras una situación de insolvencia y empezar de cero sin deudas, o con unas deudas más cómodas de pagar.

Inicialmente las deudas públicas, como son las deudas con Hacienda y con la Seguridad Social, eran muy complicadas de cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad.

Afortunadamente, en 2019 el Tribunal Supremo decidió aumentar con la sentencia de 2 de julio las prestaciones de este mecanismo al permitir la exoneración de más de la mitad de las deudas contraídas con las administraciones públicas en función de la capacidad económica del deudor.

Por ello, si tiene deudas con Hacienda o la Seguridad Social a las que no puede hacer frente, no dude en contactar con nosotros e informarse sin compromiso.

En Segunda Oportunidad Galicia somos abogados especialistas en Ley de Segunda Oportunidad y contamos con una dilatada trayectoria ayudando a particulares y autónomos a salir adelante tras una situación de insolvencia provocada por deudas del pasado.

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